GOOD BYE, LENIN!

Ayer subí un nuevo peldaño en la escala del diletantismo.  Hoy ya me encuentro en una posición respetable, confiado para mirar por encima del hombro a los individuos de la masa que, pobres ellos, sueñan con el día en que puedan fardar de sus conocimientos de baratillo sobre los tótems de la cultura popular.

Los tótems de la cultura popular, esos mismos que lejos de gobernar el espacio mediático mantienen su posición unos metros por encima, como si en efecto fueran tótems a los que rendir tributo.  La lista de estos referentes, casi tan básicos como unos memes, es a la fuerza interminable, aunque la mayoría de ellos tienen su origen en Estados Unidos y son tan digeribles como un yogur sabor fresa.

Los Beatles, por ejemplo.  Están por todas partes.  Son el pan de la música popular.  No creo que en Occidente haya una sola persona con televisor en casa que evite oír hablar de ellos, al menos, una vez cada dos semanas.  Si no es un concierto de Paul McCartney es una reedición de sus discos, y cuando no, una exposición de fotografías que John Lennon hizo a Yoko Ono en su apartamento de Manhattan.  Los Beatles, según nos cuentan, fueron muy importantes en la música.  ¿Responde su omnipresencia mediática a su crucial papel en el pop contemporáneo?  Para nada.  Más bien está relacionada con el lucrativo negocio de sus derechos de autor y sobre todo con la inercia.  La inercia de hablar de lo que todo el mundo habla para pensar poco y dárselas de way.

En la literatura, y por no alargarme: 1984 y ‘Un Mundo Feliz’.  En un primer momento llegará la pregunta de si has leído 1984, ya sabes, el libro ese, de Orwell, con el Gran Hermano y todo el rollo.  Acto seguido, esa misma persona te preguntará: ¿Y ‘Un Mundo Feliz’? ¿Has leído ‘Un Mundo Feliz’?  La del soma y tal.  Qué pasote.

Ahora traslademos esta práctica de destripe al mundo del cine, campo minado de referentes impuestos por inercia que, independientemente de su indudable valor artístico, reciben un reconocimiento desmesurado.  ‘Reservoir Dogs’ y ‘Pulp Fiction’, ‘Miedo y asco en Las Vegas’.  ‘Ciudadano Kane’.  Y cómo no, Stanley Kubrick: ‘La Naranja Mecánica’, ‘2001: Una Odisea en el Espacio’ y ‘La Chaqueta Metálica’.  Estas tres películas merecen que de vez en cuando llegue el diletante de turno a espetarte: “¿No has visto ‘La Naranja Mecánica’? Es un retrato estupendo de la violencia”.  Cómo convertirse en un auténtico cinéfilo memorizando cuatro sencillas frases.  No ‘Senderos de Gloria’.  No ‘¿Teléfono Rojo? Volamos hacia Moscú’.  Cuatro sencillas frases y cuatro películas que cualquiera puede llegar a conocer y ver.  Que nadie se confunda.  Les habla un tío con un póster de ‘Pulp Fiction’ en la pared de su cuarto.  Yo también soy un diletante a mi manera, lo cual no significa que no critique la imposición de figuras totémicas, esas obras que uno tiene que escuchar, leer o ver a la fuerza, porque sí, porque molan y punto.  Igualmente molan ‘Jean de Florette’ y ‘Manon des Sources’ y aquí en Expaña no se comen ni una mierda.

Un último nombre en esta lista de intocables: la laureada ‘Good Bye, Lenin!’.  Ayer la vi, gracias a la generosidad de un amigo que me la dejó en DVD y después de un mes descansando sobre la estantería.  Una de esas películas sobre las que alguien te pregunta de tanto en cuanto.  Y además es alemana, qué exótico.  Inspirada en la República Democrática Alemana.  Una cinta con toques efectistas, de factura muy cuidada y un leitmotiv muy superficial.  ‘Good Bye, Lenin!’ no enseña nada.  Recurre a un interesante episodio histórico relativamente reciente y no nos da ninguna lección.  Basándose en la misma época pero ofreciendo mucho más en cuanto a estilo e ideas tenemos ‘La Vida de los Otros’ (‘Das Leben der Anderen’, me encanta cómo suena en alemán), aunque entiendo que no son comparables, pues ésta es un drama con todas las letras y el film de Wolfgang Becker tiene tintes cómicos muy marcados.

Los protagonistas de ‘Good Bye, Lenin!’ apenas tienen profundidad.  El guión, salpicado por la narración del personaje de Daniel Brühl, pretende relatarnos la Caída del Muro a base de chascarrillos.  Una historia liviana, una película fácilmente olvidable que se deja ver.  El final es un tanto ambiguo pues siembra en el espectador la duda de saber si finalmente la madre se entera de que el muro ha caído meses atrás.  En ese caso, sonríe celebrando el empeño de su hijo por que no se entere, intentando en vano mantenerla en una burbuja con el fin de no sobresaltarla.

De tratarse de una historia trascendental, bien podría servirnos ahora para evocar el final de una era.  Un final sin transición, de un día para otro, en el sistema político-económico.  ‘Good Bye, Lenin!’ no da para tanto, ni falta que hace, porque nuestro cambio de paradigma va a ser paulatino, una caída dulce, como diría Felipe González.

En suma: ‘Good Bye, Lenin!’, una peli’ bonita, lograda estilísticamente.  Sirve para dárselas de guay y quedaría de perlas en una crónica cultural de Carlos del Amor.

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4 respuestas a GOOD BYE, LENIN!

  1. Seferin dijo:

    La de “Good Bye, Lenin!” conocia su argumento ya que estuve intentando descargarla pero me fallo la descarga y ya se me olvido, haber si me la descargo ahora que me lo has recordado. Algunas de las peliculas famosas de la historia del cine no las he visto, y no por eso no me considero cinófilo. Y no me gusta que me señalen con el dedo por no haberlas visto, ya que hay muchas peliculas no famosas que también tiene derecho a ser vistas. Y decir también que tarde o temprano acabare viendolas ya que soy una persona joven y tengo todo una vida por delante.

    • fenrisolo dijo:

      Yo creo que todos tenemos películas en nuestra memoria que, aunque la gente no las suela conocer, nosotros las tomamos por auténticas joyas del cine injustamente olvidadas.

      • Sergio de la Fuente dijo:

        Este post me ha dado tal baño de humildad, que me ha parecido increíble, la situación es la siguiente, ayer vi la película y al despertarne no recordaba el final, me ha costado varios minutos darme cuenta de que el problema era que dejaba muvhas puertas abiertas, aun asi la pelicula me gusto y ya se la he recomendado a un amigo jajajaja estaba cumpliendo con todos los dogmas de un buen adorador de los totems jajaja creyendome fuera de la masa, trascendental, gracias por el baño de humildad y muy buen post, espero poder expresarme asi algun dia. Buenas tardess

  2. fenrisolo dijo:

    Tótem o no, es una película que merece la pena ver.

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