EL VERANO POR EL VERANO

Estamos de vacaciones ¿verdad?  Es verano para todo el mundo en el hemisferio norte.  Aquí en Expaña, en ciudades como Zaragoza, grupos de chavales en barrios pijos viven su verano eterno, congregados en una esquina con actitud pasiva, a verlas venir, ellos tras unas gafas de sol con colores fosforescentes y ellas tomándose un cono de nata y chocolate.  En los barrios de mierda los chavales también viven su verano eterno particular.  Del estío no se libra ni Dios.  Ha llegado el momento para el relax, menos horas en la oficina, vagueo a mansalva.  Es así por razones culturales, porque nos lo podemos permitir (ja) y porque, jamás intentéis negarlo en Expaña, nos lo hemos ganado.  Nuestro trabajo de todo el año debe verse premiado con días de petardeo en la Costa Dorada.  De esta forma el mundo seguirá siendo justo.  Por cada trabajo, su recompensa.  Quiero rayos de sol, tumbados en la arena, y ver cómo se pone tu piel dorada y morena.  Mamita loca, cosita linda, con ese cuerpo es que tú te ves divina, cuando caminas tú me vuelves  loco, quiero comerte muy poquito a poco.

Verano porque sí, porque lo digo yo y punto.

Hasta un hippie como yo pasó por eso.  Me sumergí en el tedio de un empleo rutinario como el que más y cuando llegué al fondo del pozo aprendí a esperar las vacaciones como agua de mayo, como única vía de expiación y escape en todo el año.  Trabajar de manera calvinista y ahorrar religiosamente para perderse durante un mes.  En el fondo los viajes de vacaciones son eso, una falsa huida.  Se simula una tramoya de fuga para creernos aventureros mientras recorremos Francia con un tour-operador.  Desde el escritorio de la oficina es muy fácil caer en la trampa de pensar que no hay alternativa, como si ese fuera el estado natural de las cosas y no hubiera otra forma de organizarse.  Ese es el sentir general de la población.

Tanto es así que en el programa Unidad Móvil de Aragón TV envían a distintos puntos de la región a algunos de sus reporteros audaces para entrevistar a gente que no vive esa realidad.  Desgraciadillos que no pisan la arena de la playa en todo el año, pues en cambio deben trabajar, o deciden emplear ese preciado tiempo en sus aficiones, frikis ellos…  A unas voluntarias de un peregrinaje de discapacitados a Lourdes les dicen: En lugar de ir a la playa ¡vosotras venís aquí!  También aparece una cuadrilla de limpieza forestal (ja, ja, ja, qué frikis) y trabajadores eventuales en Motorland, entre otros.

Tienen el valor de enviar a otro reportero al campo para hablar con una familia de agricultores que pasan el verano segando.  La sorpresa del profesional de los medios es mayúscula al comprobar que algunas personas no se van de vacaciones porque tienen que trabajar.  Por mucho empeño que le ponga en entender la situación parece que no la comprende, como si hubiera algo que se le escapara.  ¿Se van por Semana Santa, entonces? No.  ¿Ganan una suma de seis cifras a cambio?  No.  En este pueblo no hay vacaciones.  La señora de la casa responde con muy buen criterio: Qué es eso de que las vacaciones son sagradas, yo no he tenido vacaciones en mi vida y aquí estoy.  A lo sumo, se bajan al bar para aguantar el calor más bien que mal, esa es toda la licencia que el campo permite a muchos trabajadores.

Hay que tenerlos muy grandes para, en pleno siglo XXI, dejarse sorprender por esta situación, que en definitiva es la que nos da de comer, gracias a la cual tenemos pan.  Prefiero pensar que todo responde a un error de planteamiento, que en verdad todos sabemos que mucha gente nunca tiene vacaciones, bien porque no se lo pueden permitir, bien porque su trabajo exige una dedicación constante.  Quizás los reporteros de Unidad Móvil sean los únicos que sigan considerando que las vacaciones son intocables, pues suponen la única ocasión para sobreponernos a la insatisfacción que nos genera el trabajo y el resto de obligaciones.  En vacaciones nos creemos inmortales, pero no.  Las personas nos lo hemos montado muy mal si necesitamos ese mes después de pasar otros once arrastrándonos quejicosos.  En un mundo mejor todos disfrutaríamos con nuestras ocupaciones y no necesitaríamos esas huidas a la playa con billete de vuelta.

Aquí va una foto dedicada a los reporteros de Unidad Móvil, a los chavales del verano eterno y en definitiva a esos pocos afortunados que siguen gozando del verano por el verano, como de la fiesta por la fiesta, ajenos a la realidad.  Zaragoza, 20 de julio de 2012.  Esperando a entrar a trabajar a las pokas siete de la mañana:

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9 respuestas a EL VERANO POR EL VERANO

  1. Seferin dijo:

    Hay!!!! me has recordado los años que los veranos eran el “Periodo de trabajo”. Osea que descansaba de los estudios poniendome a trabajar, tenía que observar como amigos y conocidos se iban a interrailes, playita… y yo en cambio a sacar un dinero extra para ir con más Euros en el bolsillo durante el año. Cierto que siempre Intentaba hacer peripecias para al menos irme alguna semana con la novia en Septiembre cuando el fresquito ya apremiaba.

  2. Seferin dijo:

    Perdona, pero no entiendo tú último comentario. Agradeceria que me lo explicaras mejor, sobre todo lo de ” qué machotes somos”

    • fenrisolo dijo:

      No hay nada que explicar. No contiene ningún significado oculto, ni es un mensaje en clave ni nada por el estilo. Es sencillo, es… qué machotes somos.

  3. Jacobo dijo:

    Creo humildemente que el autor de la entrada parte de un error de concepto. Si lo que cree es que somos todos unos frívolos yo le diría que lo somos todo el año. Aquel que tiene una vida plena todo el año con inquietudes que el autor pueda considerar loables cuando se va de vacaciones intenta hacer cosas que no se parecen a las vacaciones que nos describe el autor del blog. Otras personas trabajan, por supuesto, pero no solo los agricultores que tanto parece amar el autor, y que todo buen español debería amar, si no todo el gremio de la hosteleria, que no se si usted lo sabe, pero son más eficientes que todo el personal alemán que trabaja en fabricas que producen productos de alto valor añadido. Pero creo que aquel que no siga las inquietudes del autor del blog tiene todo el derecho a tener unas anodinas vacaciones. Creo que se lo debemos a los obreros, maestros, agricultores, mineros, militares, intelectuales y un largo etcétera que dieron la vida en el pesado para que tengamos derechos políticos y labores, como por ejemplo que la gente pueda escribir frívolas entradas en sus blogs.

  4. Seferin dijo:

    Sigue si tener ni pies ni cabeza…. ¿Te refieres a que me hago el machote? No era mi intención, solo un recuerdo de cuando trabajaba mientras otros se iban de vacaciones. No obstante son expresiones muy vulgares y con un tufillo raro por parte del autor del blog.

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