TU TIEMPO PERDIDO

En un capítulo de Los Simpsons un oso se adentra en Springfield y despierta un temor injustificado entre todos sus habitantes. Homer encabeza una protesta ciudadana para reclamar mayor vigilancia y evitar así nuevas incursiones inesperadas, lo que lleva al Ayuntamiento a aplicar una nueva tasa de protección anti-osos que supera con creces al resto de impuestos municipales.  Entonces los enfurecidos springfieldianos, con Homer de nuevo a la cabeza, se dirigen al despacho del alcalde para protestar por el nuevo tipo impositivo, que consideran desorbitado.

Ante su estupefacción el Alcalde Quimby pregunta a uno de sus asesores: ¿Se están volviendo más tontos o más estúpidos? a lo que el asesor le contesta: Las dos cosas.

Yo me pregunto lo mismo.  No sé si cada vez somos más tontos o más ruidosos, o las dos cosas a la vez, o si los que son tontos son además cada vez más ruidosos, y hacen sombra a todos los demás.

No sé si la televisión nos hace cada vez más tontos, si somos nosotros los que arrastramos a los programadores de contenido televisivo a programar cada vez más tonterías, o si suceden ambas cosas a la vez. 

Pero precisamente cada vez se habla más del tiempo.  Lo presiento, lo noto cada vez más.  Hablamos cada vez más del tiempo pasando de puntillas por el cambio climático, por la explicación física a los anticiclones y las borrascas.  En resumen, que cada vez hablemos más del tiempo no se traduce en que cada vez sepamos más y mejor por dónde nos viene el viento y por qué.  Sencillamente, este tipo de conversaciones (se ha quedado buena tarde, pues no recrea, cómo ha cambiado el tiempo así de repente) se multiplican en la calle y se trasladan al televisor, donde cada vez hablan más del tiempo de forma más torticera, de andar por casa.

Hoy es noticia que llueva.  Si nieva en Madrid el presentador de Noticias Cuatro, todo un experto en economía, sale a la azotea del edificio de Sogecable para presentar su boletín mientras los copos le caen encima y su compañera le pregunta desde el plató: ¿Sigue nevando?  No me quiero ni imaginar la cara que pusieron los burgaleses, los sorianos, al descubrir a Javier Ruiz haciendo el parias de esa manera.  Alguien tendría que haberles preguntado.

Los de Antena 3 siempre van un paso por delante en cuanto a información se refiere.  ¿Qué creen que hicieron cuando les dio por ofrecer un mejor servicio a sus telespectadores? ¿Redoblaron su plantilla de corresponsales?  ¿Sacaron adelante rigurosos reportajes de esos que hacen tambalear los cimientos del sistema en aras del bien común?  No.  Se compraron una pantallaca panorámica y se dedicaron a pasear delante de ella, marcando paquete. 

Hay veces que sencillamente no puedo con tanta frivolidad, es superior a mis fuerzas.

Supongo que ese mismo compromiso de servicio público es el que les lleva a insertar publicidad en sus noticieros.  Ainhoa Arbizu da parte del estado de salud de la piloto María de Villota (tras sufrir un gravísimo accidente, afortunadamente ahora se encuentra consciente) y lanza un “Mucho ánimo, María.  Por cierto…” A renglón seguido, publicidad de una telefónica en boca de la propia presentadora, una noticia más de deportes, anuncio del patrocinador, recordatorio de un partido de la Sub-19 de fútbol en un canal del grupo mediático y otro recordatorio de las noticias de las nueve, cuando se sabrá la última hora del estado en el que se encuentra la piloto española.  Hasta mañana.

Y después, una eternidad de anuncios.  Más de 20 minutos dominados por películas comerciales y seguros de coche, también uno de Ibero Cruceros que me pone los pelos de punta.  Todo, como a ti te gusta, te dicen.  Da igual estar en Venecia, Estambul o Freetown, que todo va a estar a tu gusto, como apoltronarse en el sofá a ver postales.

A ver, que me voy del tema.

La parrilla de programación facilitada por FórmulaTV indica que Tu Tiempo (así se llama el parte meteorológico de Antena 3) comienza a las 15:45 y termina media hora después.  Lo cierto es que Deportes ha concluido en torno a las 15:50 y Tu Tiempo no ha comenzado hasta casi las 16:15, cuando supuestamente debería llegar a su fin.  Apenas ha durado diez minutos, y no media hora.  O los de FórmulaTV (y el técnico/artilugio electrónico encargado de meter la programación en la guía de la TDT) se han confundido en su trabajo, o estamos ante una manifiesta estafa.  Empezamos bien.

El hombre del tiempo de Antena 3 responde al nombre de Roberto Brasero y rezuma corporativismo marca de la casa.  Tiene un carisma impostado y, como vienen haciendo los reporteros de la cadena, no da las noticias, las canta.  Parece que el pánico de esta gente es que algún día olvidemos su tono de voz, su acento.

Sin salir de la guía de la TDT, leemos:

Roberto Brasero te ofrece una nueva manera de ver la información meteorológica.  Previsiones del tiempo de forma amena y sencilla.

Y estúpida también.  En la 3 se han convencido de que el parte meteorológico tiene que ser guay.  Podrían haber tomado el ejemplo de TVE, que en esta cuestión es referencia para la gente que se juega los cuartos con las lluvias.  Hablo de las gentes del campo.  Detallan el estado de la mar, clave para nuestros pescadores.  Hasta no hace mucho también disponían un rótulo de teletipos en el que daban las temperaturas de ciudades de medio mundo, entre ellas, las de países en los que había soldados españoles destinados.  Las cadenas autonómicas también suelen ofrecer un servicio de calidad.  Pero Antena 3 se sale por la tangente y ofrece menos y peor, pensando precisamente en esa imagen corporativa de buen rollo que ya no hay Dios que se la crea.  Al César lo que es del César: hoy Antena 3 ofrece un boletín más detallado, e incluso informan por encima sobre el nivel de los embalses.  Siguen a años luz de LaSexta, donde cubren la península con tres soles y dos nubes (los de Ciudad Real calculan su predicción a ojo, mezclando el sol de Málaga con las nubes de Madrid), o de Cuatro, cuyo parte del tiempo parece una excusa para sacar la promo de El Corte Inglés, y por partida doble.  Pero ni por esas. Tu Tiempo emplea buena parte de su minutado en mostrar imágenes de los espectadores y soltar frases trilladas.  Hoy era el turno de las personas que se juegan la vida para extinguir los incendios forestales.  Todo muy bienintencionado, pero insoportablemente superficial.  Un homenaje, al fin y al cabo, pero un homenaje pobre, no a la altura de aquellos a los que intenta homenajear.

Y en las musiquitas ya ni entro.  Paso de tener un bajón de azúcar.

No entiendo por qué desvarían tanto si su objetivo está tan claro (facilitar un servicio público de información meteorológica) y los métodos para conseguirlo son igualmente palmarios, como por ejemplo dividir el mapa en regiones.  O sí lo entiendo.  Imagen corporativa.  Reducción del presupuesto.  Audiencias.  Adoctrinamiento.  Son las palabras que me vienen a la mente sin querer.  Por supuesto, en medio del programa su presentador saca tiempo para hacer una promo, en este caso de una bebida isotónica.

Todo esto, en cuanto a la edición de sobremesa.  Ahora son las diez y media de la noche.  Mientras zapeaba hace un rato he vuelto a darme de bruces con el careto de Brasero, esta vez haciendo publicidad de un portal de viajes.  Buenas noticias: el sector de la comunicación estará haciendo aguas, pero el de la publicidad se mantiene a flote.

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3 respuestas a TU TIEMPO PERDIDO

  1. Jacobo dijo:

    Yo creo que el Tiempo nunca ha sido tomado en serio por las cadenas privadas puesto que es algo que TVE, con ayuda del antiguo serivicio nacional de meteorología, recientemente convertido en agencia estatal, ofrece todo lo necesario. Y no es algo en lo que creo sea fácil competir puesto que lo que hay que ofrecer es lo mismo que ofrece la tele pública, así que sería parecido al discurso del rey en nochebuena.

    Sinceramente, las cadenas privadas deberían elminar el tiempo de sus parrillas. Además, hoy en día mucha gente consulta el tiempo a la carta en internet (incluso escribiendo weather ciudad x en google este mismo te muestra el tiempo en la ciudad x). Los que se juegan los cuartos con el tiempo imagino que siempre han tenido sus medios para conocer el tiempo sin necesidad de ver la tele.

    Por cierto, ya de paso, quizá también deberian eliminar los servicios informativos de las cadenas privadas, esto dicho en broma, puesto que incluso en las peores etapas de la derecha en el gobierno, los informativos de TVE fueron y son mucho mejores que los de cualquier privada. Al menos todo el mundo sabe quien gobierna, pero no quien maneja los medios privados ni con que interés. A ver si Rafael Correa va a tener razón y todo.

  2. fenrisolo dijo:

    Yo soy un iluso, y sigo aspirando a que las privadas ofrezcan unos informativos (aquí ingluyo el parte meteorológico) pensados como servicio público de calidad. Soñar es gratis.

  3. Jacobo dijo:

    Ojala todos fuéramos ilusos. Seríamos más felices durante más tiempo. Es raro, la sabiduría da la felicidad en los momentos previos a alcanzar un hito, o justo cuando se ha comprendido (o creido comprender algo) pero luego nos hace más infelices mientras que la ignorancia sume al ignorante en un eterno estado de felicidad.

    Lo privado y servicio público son incompatibles. A todos los niveles (desde poseer una magdalena que sólo nos comemos nosotros a poser todos los medios de comunicación). Otra cosa es que aceptemos que no somos perfectos, no podemos tener una sociedad perfecta y nos de igual que existan cosas privadas a ciertos niveles. Lo malo es cuando lo público desaparece completamente.

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