TRUST HUNDEN EN LA LLAGA CON TRST

Los que nos estrenamos con Trust escuchando ‘Candy Walls’ nos hicimos una idea del dúo canadiense que no se ajusta a la realidad.  La verdad es que el álbum TRST suena metalizado en su conjunto, mucho más mecánico que aquella trascendente canción que aún hoy, más de un año después, nos corta el aliento.  En todo lo que se proponen Trust es una formación oscura, concentrada en hundir en la llaga de las frustraciones de corte juvenil.  Frustraciones sexuales, por ejemplo, travestidas en unas letras que no hay por dónde cogerlas.  Lo cierto es que ‘Candy Walls’, con toda su calma, es el tema más discordante del disco y me encantó.  Ahora he escuchado el LP entero y me ha encantado también.  La grandeza de Trust está precisamente en esa oscura introspección, da igual el número de revoluciones y el peso, porque canciones como la primera, ‘Shoom’, suenan pesadas con ganas.  Lo mismo ocurre con ese ‘Heaven’ plomizo e inapelable.  Transmiten desazón, traen una atmósfera densa al dormitorio.  En ‘The Last Dregs’ se reconoce un tono lo-fi de lo más divertido, tanto como su melodía y la del single ‘Sulk’, sorprendentemente vitalista desde la cámara oscura, pero pocas concesiones hay más en todo el largo.  ‘Gloryhole’ es el súmmum de lo tenebroso.  Este primer largo del dúo tiene puntos de conexión inconfundibles con Cold Cave, como en ‘This Ready Flesh’ y su nihilista We believe in nothing…  En suma TRST es un artefacto arty suena muy synth-pop, incluso algo italo en ‘F.T.F.’, pero Trust no responde al tradicional espíritu alegre de esos géneros, más bien parece pervertirlos.

Trust son Robert Alfons y Maya Postepsky.  Esta última es además miembro de Austra y ha colaborado con Egyptrixx, es decir, está en todos los ajos de la electrónica turbia que cada vez más nos llega desde Canadá, Justin Bieber aparte.  El alma de Trust es Alfons, quien articula ese discurso tenebroso y tímidamente sitúa algunas de sus influencias en el EBM nórdico, según reveló en el Mondo Sonoro de junio.  Con meses de antelación la organización del Sónar incluyó a Austra en su cartel de este año.  Parecía insuperable, pero tiempo después también se cerró el vuelo del propio Alfons a la ciudad condal y así los asistentes al prestigioso festival pudieron disfrutar de ambos grupos.  Sin duda otro acierto de los responsables, que por enésima vez enseñaron cómo casar a la perfección grandes nombres de cartel con promesas aún desconocidas en el viejo continente.  La popularidad de Trust ha subido como la espuma y no sería extraño que lo siguiera haciendo habida cuenta de la creciente horda de hikikomoris emos que asuelan nuestras ciudades, los cuales también están dando razones al witch house para seguir expandiéndose.

De Trust celebro su valentía, al comerse el miedo más primitivo y abrirse paso en territorios nunca antes explorados.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en MÚSICA y etiquetada , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s