SERPICO: PACINO Y LUMET EN ESTADO PURO

Al Pacino comenzó su carrera como actor al revés: desde la cima.  Apenas había debutado en el teatro y en el cine independiente cuando Francis Ford Coppola le ofreció el papel de Michael Corleone en ‘El Padrino’.  En un principio los productores de la histórica saga apostaban por Robert Redford para encarnar al capo de la Mafia, pero Coppola no lo consideraba convincente como italoamericano.  Muchos italianos son rubios como Redford, le espetaron desde producción.  Coppola admitió ese punto, pero matizó: El papel de Corleone es diferente;  Tienes que ser capaz de reconocer el acervo siciliano en su rostro.  Entonces, con tan solo 32 años, Pacino era un completo desconocido en Hollywood, y de la noche a la mañana pasó al más alto de los estrellatos.  Hijo de Brando, hermano de Caan y Cazale, protegido de Duvall y querido por Keaton.  Todo eso en su primera aparición seria en el cine.

La siguiente película que Pacino rodó, un año después de El Padrino, fue Serpico, de Sidney Lumet.  Muchos años atrás Lumet también había iniciado su carrera desde la cima, dirigiendo ‘12 Hombres sin Piedad’ -y se despidió de nuevo en la cumbre con ‘Antes que el diablo sepa que has muerto’-.  Ambos dos se respaldaron el uno del otro para sacar adelante una cinta de la que son los pilares principales: la magistral dirección de Lumet y la no menos magistral interpretación de Pacino, a quien por esta vez le tocó ser poli’ en vez de mafioso.  Y un año después, éste volvió a ponerse en la piel del joven de los Corleone para seguir hablando de la familia en ‘El Padrino II’, pero esa es otra historia.

‘Serpico’ es la típica película de Lumet basada en nobles valores.  Hombres buenos criados en las calles de un mundo que ellos no crearon, donde reina la indecencia.  Esta vez el guión estaba basado en una historia real, reflejada a su vez en una biografía a cargo de Peter Maas.  All the fucking system is corrupted, se lamenta Frank Serpico, el policía encubierto que luchó contra la corrupción policial desde el tuétano de la institución.  El escenario no podía ser más desalentador, el Nueva York de los años sesenta.  Distritos enteros sumidos en la delincuencia y la dejadez.  Años de plomo, putas y jeringuillas; los de Paul Newman en ‘Fort Apache’; los de escopetas a la vista.  Barrios que no levantaban cabeza, hoy tan curados en salud como buena parte de los barrios de mierda de Occidente, felizmente recuperados aunque con un futuro más incierto cada día.  Serpico como el hombre solo ante el peligro.  Movido por su propia honestidad, se va dando continuamente cabezazos contra el muro.  Para limpiar el buen nombre de la Policía trató de desenmascarar a sus compañeros corruptos, lo que le procuró no pocas enemistades entre sus colegas, y más aún entre los altos cargos que, mirando hacia otro lado, también participaban en esa red urdida para taparse las vergüenzas, en estrecha connivencia con el crimen organizado de la ciudad.

La cinta es por tanto una historia desalentadora.  El pobre Frank es acusado hasta de maricón en un entorno y una época en la que eso era peor que ser un asesino, era lo más bajo a lo que se podía caer, más inmoral que aceptar sobornos.  En los 13 años transcurridos desde el inicio de su carrera hasta el fin de la misma Serpico experimenta un cambio drástico.  Se le endurece la cáscara tal y como le ocurre a Corleone en ‘El Padrino’.  Ni en casa encuentra razones para el consuelo, el sistema parece implacable, como en otra celebrada película de Lumet, ‘Network’, titulada precisamente en España ‘Un Mundo Implacable’.  El único momento de alivio se reserva para los últimos minutos del film, a la manera de  ‘Veredicto Final’.  El resto de la trama ocurre a un ritmo casi parsimonioso, muy en la línea de un Lumet que huía de efectismos y rebuscaba en la radiografía de la sociedad, convencido de que la realidad es tan putrefacta que no necesita artificios.

Serpico es una película en clave menor, con pocos pero sólidos elementos.  Esto no debería condenarla a pasar inadvertida en la historia del cine, y merece un visionado y unas cuantas estrellitas.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en CINE. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a SERPICO: PACINO Y LUMET EN ESTADO PURO

  1. Zuny Marsal dijo:

    LA MEJOR PELICULA DE AL PACINO……

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s