CIUDAD JUÁREZ Y LA DINÁMICA DE LA BURBUJA

Veía a las mil de la madrugada el enésimo programa ‘cámara al hombro’ sobre las barbaridades en Ciudad Juárez, en el estado mexicano de Chihuahua.  Un documental sensacionalista, sin gran pretensión por explicar y por tanto poco descriptivo y riguroso.  No obstante, casi al final del programa una vecina de la ciudad daba una pista letal sobre la razón de ser de tanta tropelía.  En los años de vacas gordas Ciudad Juárez miraba el futuro con optimismo, y todo era gracias al negocio del narcotráfico.  Los capos empleaban a mucha gente de distintas escalas sociales, lo que repercutía en los negocios y dejaba en la sombra una realidad de pobreza que ahora todos señalan, pero que no tiene nada de nuevo. Solo en 2010, en esta ciudad de unos 1,3 millones de habitantes murieron asesinadas más de 2.500 personas.  La cifra es escandalosa de por sí, pero gana notoriedad por el brusco repunte registrado en 2008.  Este año ha quedado grabado a fuego en la mente de los juarenses.  Hasta entonces, los datos sobre seguridad ciudadana se mantenían en cotas preocupantes, solo eso, pero en 2008 los índices se dispararon.

Foto: Diario Vanguardia.

Los cierto es que el origen de la guerra no está del todo claro.  Sucede como con los conflictos armados en África, donde el robo de 200 cabezas de ganado puede desencadenar un conflicto interétnico y mientras corre la sangre de miles de inocentes, los supervivientes tratan de recordar qué desató el incendio.  Eso es lo de menos. Las drogas son un factor de primer orden en la economía juarense desde hace casi un siglo.  La Ley Seca en Estados Unidos propició la aparición de una industria licorera que abastecía al vecino del norte.  Por esas fechas en Ciudad Juárez se habían asentado emigrantes asiáticos que huían del terremoto de San Francisco de 1906.  Ellos trajeron el opio.  Las disputas entre mafias no se hicieron esperar, y veinte años después el negocio del narco era imparable.  Sin duda los capos lo tuvieron fácil por la corruptibilidad de los gobiernos locales y estatales y por su cercanía con el mercado de drogas más rentable del mundo.  Al sur del río Grande la tierra se abrasa mientras al norte, ya en El Paso, los estadounidenses disfrutan de drogas baratas y un nivel de vida envidiable.

La guerra de Ciudad Juárez atravesó hace tiempo un punto de no retorno y ahora funciona como una máquina que se retroalimenta con venganza, tan devastadora como bien engrasada.  Un mal endémico difícil, si no imposible, de erradicar.  Hace falta una regeneración total de las autoridades para desembarazarse de una suerte de estado fallido, como Somalia pero en pequeño.  No bastaría con desarticular la actual estructura delictiva porque muchos juarenses han mamado del narcotráfico desde críos y les resultaría muy fácil volver a levantar el imperio de las drogas.  El virus está en la sociedad, y responde a la pobreza, la mala educación, la falta de expectativas fuera del negocio rey.  El problema de Ciudad Juárez es que durante decenios hay quien ha vivido muy bien y muy mal por culpa del narco, integrado en la médula de la sociedad juarense para bien y para mal.

Pero ese no es el discurso.  La versión extendida apunta a que el narcotráfico solo puede derivar en una realidad como la actual, trágica como ella sola.  Para ser francos, deberemos admitir que las drogas trajeron riqueza y desarrollo a Ciudad Juárez.  Las aguas volverán a su cauce, seguro, y puede que para ello no haga falta una espantada de los capos, sino precisamente que vuelvan a estrecharse la mano y a congraciarse con las autoridades para que estas miren tranquilas a otro lado, mientras los juarenses notan cómo, una vez más, los billetes corren raudos y veloces gracias al narcotráfico.  Será una forma de que todo cambie para que todo vuelva a estar como antes.

También en 2008, aquí en España estalló la burbuja.  Todo el mundo, desde las señoras en la peluquería hasta los brokers, vaticinaban convencidos: va a estallar.  Una burbuja de otra índole bien distinta que la de Ciudad Juárez, pero de una dinámica similar.  Hasta ese año maldito la especulación inmobiliaria fue capaz de hacer creer a todo un país que era rico, y de la noche a la mañana nos vimos pagando la deuda de la próxima generación.  Todos advirtieron al tiempo que todos se llenaron los bolsillos.  La dinámica de la burbuja impide erradicar el problema de fondo porque es demasiado tentadora.  Una riqueza infectada, que a la larga solo trae pobreza y a lo peor la debacle de todo un sistema.  Pero hay lugar para la esperanza.  Probablemente antes de que eso suceda todo cambiará para que todo vuelva a estar como antes.  Aplazar el Big Bang como solución válida.

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Una respuesta a CIUDAD JUÁREZ Y LA DINÁMICA DE LA BURBUJA

  1. Jacobo dijo:

    Te veo muy lampedusiano!

    Ya sabes, para explotar burbujas:
    Se acabo la diversión; llegó el Comandante y mando a parar …

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