CARMEN MARTÍN GAITE – LO RARO ES VIVIR

Escucho música oscura mientras apuro las últimas páginas de ‘Lo Raro es Vivir’ con la esperanza de encontrar una resolución contundente al final del camino.  Entonces, descubro que esta es una historia precisamente centrada en el recorrido, y en el que el fin parece poco más que un apéndice necesario.  Dados los logros de Carmen Martín Gaite en otras obras, concluyo que ‘Lo Raro es Vivir’ es una novela menor, en la que el contenido clave de la escritora salmantina parece reducido a simples elementos engranados.  La historia de Águeda está muy ligada a la relación madre-hija, de acuerdo, pero desde luego no al mismo nivel que en ‘La Reina de las Nieves’ y ‘Nubosidad Variable’, novelas ambas muy densas y sentimentales.  Más bien, diremos que este es un libro centrado en la media edad y la incertidumbre.  Lástima que la protagonista no despierte el interés suficiente como para atraparle a uno en sus elucubraciones.  Una vez muerta su madre, y durante el plazo de unos pocos días, Águeda trata de poner en orden los recuerdos de quien le dio la vida, al tiempo que esclarece otras cuestiones emocionales que le aturden igualmente.  El resto de personajes son actores secundarios, poco desarrollados e intrascendentes.

Para entender la naturaleza de esta extraña novela, se hace más preciso que nunca situarla en la bibliografía de Martín Gaite.  Abandonadas ya las grandes historias, en 1996 completa este ‘Lo Raro es Vivir’ -penúltimo libro completo-, dentro de un periodo conceptual, en el que la metaescritura hace acto de presencia, aunque en este caso también como mero soporte en la trama.  Si hay que rescatar alguna idea por encima del resto, es precisamente la que da el título.  La vida y la muerte se presentan como dos caras de la misma moderna, lo cual habla a la perfección del arbitrio que maneja todo lo demás.

Y comparado con ‘Nubosidad Variable’ y ‘La Reina de las Nieves’, es normal que algo te decepcione.  Pese a sus defectos y carencias, ‘Lo Raro es Vivir’ sigue siendo una novela firmada por Carmen Martín Gaite, y eso equivale a una escritura exquisita, como solo una auténtica profesora de la lengua castellana puede ofrecer.  El vocabulario, los modos expresivos de la protagonista -de principio a fin, narración en primera persona- son un valor a tener en cuenta, un alegato a favor de nuestro maltratado idioma.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en LIBROS. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s